Un pueblo armado, garantía de que los políticos no terminen avasallando al pueblo. Como en Cuba, Venezuela, Nicaragua o Bolivia…

Por Walter Reynaga Vásquez…//

Resultado de imagen para armas pueblo fotos gratis

Suiza bien puede ser el paradigma de lo que significaría organizar actualmente un país de manera apropiada y exitosa, abarcando el sistema político como la economía. Son varias las facetas dignas de ser destacadas, y hasta copiadas, por países como el nuestro que todavía están buscando una forma de organizarse racionalmente, dejando atrás los resabios de formas pre capitalistas y pre democráticas reactualizadas a título de socialismo.

Un asunto que viene al punto en esta fase de propuestas electorales, en la que se habla de cosas como “visión de país”. Un poco al margen, estoy recordando uno de los primeros discursos de Evo Morales en el poder, prometiendo llevar a Bolivia a la misma condición de Suiza en cuanto a riqueza y desarrollo. Pasaron 13 años y Bolivia sigue siendo el país más pobre y atrasado de Sudamérica, así como uno de los menos democráticos. Ciertamente Morales no tenía idea de lo que le hacían decir sus astutos asesores ideológicos.

Para los afanes despóticos, muy propios de las élites de nuestro país, desde los tiempos pre coloniales y coloniales, el tener al pueblo desarmado es condición necesaria de su sometimiento. Lo mismo que para los regímenes socialistas del siglo XX y los del siglo XXI. Y, comprensiblemente, porque un pueblo armado jamás permitirá que le roben la libertad ni que conculquen sus legítimos derechos políticos y económicos. De ahí el afán estratégico de gobiernos como el de Chávez de Venezuela en sus afanes de dominio totalitario:

La política radical del control de las armas termina dejando a un pueblo desarmado a merced de criminales y de un gobierno autoritario. Esto no es una consecuencia involuntaria de funcionarios equivocados; estas son medidas intencionales usadas para controlar a la población. Al final del día, controlar las armas es controlar a la gente. La constitución venezolana de 1999 es ambivalente en cuanto al derecho de portar armas. Esto permitió al régimen de Hugo Chávez imponer varias restricciones sobre la posesión de armas. Para empeorar las cosas, en 2012, Venezuela aprobó una extensa prohibición de armas de fuego para combatir el crimen: La policía y militares estaban exentos, por supuesto. El escenario fue arreglado para los abusos del gobierno. (PanamPost: “El derecho a portar arma habría salvado vidas en Venezuela”, 05-04-15). ”

Política imitada por el gobierno socialista de Morales en Bolivia. Los déspotas tienen temor a un pueblo capaz de encararse con sus fuerzas de represión. No podría ser de otra manera.

He aquí un párrafo que da cuenta de la manera cómo Suiza mantiene a su pueblo en armas, y de este modo, a sus élites políticas en orden y bajo el control de la ciudadanía:

Durante todo ese tiempo, los soldados, en activo o no, guardan las armas, entre las que hay fusiles de asalto, que les ha entregado el Estado en su casa, un derecho estipulado en la Constitución helvética y que los suizos decidieron preservar en un referéndum celebrado en febrero de 2011. Además, una vez acabado sus obligaciones militares, los suizos tienen la opción de comprar las armas que durante tanto tiempo han tenido en sus armarios por un precio irrisorio. (S. L. “Suiza, la paradoja del país pacifista más armado de Europa”, 28-02-13).

Pero es más, porque suiza está entre los diez países con menos incidencia de criminalidad y homicidios del planeta. Es que, como es fácil advertir, un pueblo armado puede ser un recurso efectivo para frenar la criminalidad, además de los afanes guerreristas de los políticos en el poder.

Suiza no suele ocupar los titulares informativos sobre tiroteos o muertes violentas. Suiza suena a otra cosa: un Estado famoso por su neutralidad y pacifismo. Una faceta que también está presente en los EEUU, donde a semejanza de Suiza el pueblo está armado.  Condición que contrasta con la de Venezuela socialista como el país que padece mayor criminalidad en el mundo. (NUMBEO: “Índice de criminalidad por países“, 2019).

Como se ve, un pueblo armado puede ser la forma efectiva de mantener en raya no sólo las ambiciones despóticas de sus élites gobernantes así como de combate a las bandas criminales, que tanto daño hacen en los países de Latinoamérica. Y es que entre los mayores problemas de las naciones pueden estar sus propios gobernantes.

Comentarios desde Facebook