Trotskistas que han olvidado a Marx y desechan lógica y realidad

Por Walter Reynaga V…

La esencia del trotskismo y sus manifestaciones en el comunismo de ...

Dice el intelectual trotskista, Ariel Román:

Tal como en el pasado, la lecto-escritura no puede remplazar la realidad tangible, solo describirla y reflejarla, el internet no puede remplazar la necesaria relación del hombre con la naturaleza y su entorno social. La realidad virtual que es solo una imitación de la primera, ayuda pero no remplaza. (Román, Ariel: ¿Modernizar la educación idiotizando a profesores y alumnos?, 28-05-20)

 En su ingenuo realismo este pensador revolucionario supone que el conocimiento de la naturaleza física y social que rodea al hombre se le da a este directamente. No advierte que los sentidos sólo dan indicadores, pero no la nuda realidad. Ni, que el desarrollo de las sensaciones hacia el saber exige del concurso de conceptos que median entre la realidad y el hombre. Sensaciones y conceptos, que constituyen una suerte de cosa virtual. Que no por tal surgen sin correspondencia con la realidad, como resultado de la causalidad subyacente a la relación cognoscitiva. Lo que explica la posibilidad y efectividad del conocimiento objetivo, de la cosa en sí misma. Por tanto, no se pretenda ver en esto kantismo ni relativismo subjetivista, ni cosa parecida.

Ariel Román, limitado por la rudimentaria gnoseología marxista, y similar teoría de la realidad, no puede concebir que la Internet, desde su condición de cosa “virtual” está constituyendo un nuevo mundo, que se agrega a la realidad sociocultural de la humanidad enriqueciéndola. De ahí que la tome por mera “imitación de la primera (realidad)”. No puede entender que tal como la lecto-escritura le fue abriendo nuevos horizontes de realización a la humanidad, la tecnología de la Internet viene haciendo lo mismo, y más aún.

No es aceptable, que quien se dice marxista se dé a militar en las filas de los enemigos de la tecnología. Entre los que buscan frenar el “desarrollo de las fuerzas productivas” reproduciendo las posiciones reaccionarias de los obreros que al inicio de la Revolución Industrial veían en las máquinas al enemigo. ¡Cuán pobres de temas y argumentos están nuestros revolucionarios de izquierda!

Cómo se explica esto. La actitud parece estar originada en el miedo. Miedo a que la educación virtual desplace y arrincone a la educación aulística, presencial. Temor a que nuestra universidad “autónoma, científica y popular, revolucionaria y antiimperialista…” quede marginada, aún más de lo que ya está, tanto del escenario académico, científico tecnológico, como del encargo de formar recursos humanos calificados. ¿Qué pasará cuando los bachilleres prefieran matricularse en las universidades más prestigiadas del planeta para conseguir su formación profesional mediante cursos online, muchas veces gratuitos? ¿Qué harán entonces, los miles de intelectuales que hoy bien acomodados en calidad de profesores universitarios disfrutan de items “titulares”, aferrados a los mitos “revolucionarios” del siglo XIX, cerrando los ojos a la realidad?

El mundo cambia… y la realidad humana cambia al ritmo del desarrollo de la ciencia y la tecnología, antes que al ritmo del debate ideológico, degradado por el populismo. Hablamos de los factores que hicieron obsoleta la economía socialista, poniendo en evidencia su irracionalidad estructural. Ciencia y tecnología, que ha encontrado en el capitalismo lugar y sentido como factores de incremento de la productividad, y así del desarrollo de la humanidad.

Pero, como a los populistas les gusta vivir de espaldas a la realidad, se complacen en repudiar las condiciones de vida actuales comparándolas con el ideal que sueñan, y no han podido jamás construir a pesar de haber sometido a buena parte de la humanidad al dominio socialista. Así es como se dan el lujo de florearse hablando de:

…en materia educativa es el desarrollo pleno en el educando, de la capacidad de hacer y pensar críticamente para transformar la realidad, Para qué queremos la escuela y la universidad, si no es para formar mejores hombres y mujeres, mas íntegros, mas humanos y menos bestias. (Ibid.)

Comparación que hacen olvidando los perversos frutos de su socialismo, no sólo de empobrecimiento material de las gentes, sino también de degradación moral. Qué otra cosa significa el orillar a las personas a ser poco más que animales de granja, conculcados sus derechos a decidir en libertad y por cuenta propia sus destinos y el curso de sus vidas. No otra cosa que los afanes de políticos audaces, corrompidos por el poder total, dueños de países enteros a título de dictadura del proletariado.

A estas alturas de la historia, el no aprovechar de las oportunidades de información y formación profesional que brinda la Internet es simple y llanamente cosa de flojos y tontos. Mientras que el repudiar y oponerse a estas posibilidades es ya criminal.

Comentarios desde Facebook