Socialistas, confundidos como asustados. En esta hora final se acuerdan de Dios, mientras ruegan la protección del diablo…

Por Walter Reynaga

Heinz Dietericha, el ideólogo del “socialismo del siglo XXI”, lo demuestra en su patética nota: “Colapsa la ‘distopía socialista’ de Maduro”.

El socialismo llega una vez más a donde tenía que llegar, y llega, según la experiencia sin excepción alguna: al desastre y la pérdida del poder en medio de un desastre humanitario. Esta vez en Venezuela, después de aferrarse al poder por 20 años.

Los hechos están poniendo en evidencia que el socialismo será inscripta en la historia como un monumental mal paso de la humanidad. Circunstancia a la que fue arrastrada por un puñado de intelectuales armados de singular talento retórico como de escasos escrúpulos a la hora de diseñar los argumentos de sus desaforados postulados. Nos referimos a los Marx, Engels, Lenin, Trotsky…

Un error histórico, eso es el socialismo. Error que viene pagando la humanidad con muerte y sufrimiento cebándose en los pueblos que han tenido la mala suerte de caer bajo su dominio.

Hoy asistimos una vez más a la tragedia. Esta vez desatada sobre Venezuela y Nicaragua, y con Bolivia en su perspectiva. Creímos que con la caída de la URSS el socialismo había sido superado por la humanidad. Y nos equivocamos, porque no tomamos en cuenta sus remanentes en manos de feroces dictadores dispuestos a todo con tal de mantener su dominio y privilegios. Como es el caso de los Castro en Cuba y la familia Kim en Nor Corea.

A estas alturas de los hechos ya nadie puede negar la responsabilidad del gobierno cubano en la movida llamada “socialismo del siglo XXI” que viene asolando la región. Y que nadie pierda vista que la solución de los problemas económicos, políticos y humanos que vienen padeciendo los latinoamericanos desde los tiempos de la Guerra Fría tiene que ver con Cuba. Que no se podrá poner fin a este castigo sin afectar la alianza estratégica entre el poder socialista, el narco y el terrorismo guerrillero marxista.

Y este es el momento. Esta es la circunstancia que llama al esfuerzo final. Luego de constatada la descomposición moral y material del poder socialista en Venezuela. Descomposición reflejada patéticamente por el genial ideólogo populista Dieterich, ex asesor del régimen chavista:

<<2. Colapso político-mental en Miraflores

 Cada una de esas derrotas, a las cuales hay que agregar el fallido intento de tiranicidio –desde el cual Maduro tiene miedo de estar en la calle- ha mermado el escaso capital político de negociación del régimen. Pero, más importante, ha producido un colapso político-mental en la mafia de Maduro-Cabello-Padrino López, que se refleja en su total incapacidad de defensa estratégica y táctica. Más allá de las habituales amenazas terroristas del Torquemada anti-comunista Diosdado Cabello y los delirantes y quijotescos discursos de Maduro –cuyo paroxismo es el último panfleto que aparece con su nombre, “Distopía Socialista”– no hay estratagema visible que impresione a aliados y opositores. Hasta en el lenguaje corporal de sus bufones civiles y armados, que apenas se molestan en ocultar su desmoralización cuando escuchan a sus “líderes”, se refleja la agonía final del régimen.>>

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