¿QUÉ HACER?

Por Walter Reynaga V…

Crisis Económica: Cinco Claves Para Que Cuides Tu Dinero – Hyenuk ...

I.

Alberto Bonadona propone un ingreso mensual universal para los habitantes del país antes que un mero bono de 500 o 1000 Bolivianos. Y, que se financie con emisión monetaria del Banco Central. Lo que enseguida nos trae a la memoria la política de la UDP (1982-85) y la hiperinflación que llevó al sistema económico a la ruina, como efecto de la emisión de dinero sin respaldo de producción. Bonadona dice que no se trata de eso… Que él propone engranar esta emisión de dinero con una política seria de desarrollo, aprovechando los recursos naturales del país, el turismo… Otra cosa de lo que hizo el MAS en 14 años, decía, sin por ello decirnos (ante Radio Panamericana, 21-07-20) nada concreto de la nueva política que propone. Aunque sí postuló que con los nuevos planes se generaría la producción que a posteriori cubriría la expansión inorgánica del dinero. Dijo también que con buenos planes se puede acceder a los organismos crediticios internacionales para obtener los recursos necesarios para llevar la economía del país a la reactivación y el desarrollo.

II.

La crisis que vivimos viene de un factor extraordinario, y requiere de intervención también extraordinaria. La que no puede venir sino del gobierno con políticas adecuadas para encarar los problemas concretos de la crisis: a) contracción del comercio; b) paro en el aparato productivo –capacidad instalada subutilizada y desempleo–; c) disminución del producto; y, d) incremento de la pobreza en las masas populares.

La respuesta natural a la crisis parte de anular la pandemia, pero que esto no será suficiente ante un sistema económico seriamente dañado. Lo que pide políticas económicas capaces de restablecerlo. En tal sentido lo recomendable será perfilar respuestas combinadas de dos niveles:

  1. Las orientadas a los problemas urgentes: a) bonos extraordinarios para la población en función de paliar la disminución del ingreso en los sectores populares; y, b) acceso a créditos concesionales para las empresas industriales y comerciales en procura de sostenerse y reactivar su producción. Medidas en las que el Gobierno tendría que apelar al crédito externo y hasta a la emisión monetaria inorgánica del Banco Central…
  2. Racionalizar estructuralmente el sistema económico, en procura de mejorar la resiliencia de la economía y sus potencialidades productoras en la perspectiva de que se generen los bienes y servicios que respondan a la demanda generada por la emisión del Banco Central, se honren los créditos externos y se encamine el país al desarrollo. Lo que implica reorganizar la economía con el libre mercado y la empresa privada como componentes centrales. Y, la consiguiente disminución de la intervención del estado, excepto en lo que exija la política económica de respuesta urgente a los problemas de la crisis.

III.

De continuar las actuales estructuras, que tienen al estado y las empresas públicas en papel de actores centrales, origen del atraso y la precaria capacidad productiva de nuestra economía, la política señalada en el punto (1), de intervención basada en la emisión del Banco Central, tendrá efectos desastrosos, similares a los provocados por la funesta UDP –el régimen socialista integrado por el Partido Comunista, el MNRI y el MIR–. Y el remedio será peor que la enfermedad. Mientras que las políticas asistenciales basadas en créditos externos quedarán en poco o nada, tal como ha sucedido ya tantas veces en la historia económica del país. Entonces, tendremos la economía boliviana en las mismas de siempre, aun superada la pandemia, y la crisis se instalará como mal endémico de nuestra economía.

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