La fórmula del éxito: “…cuanto mejor marchan los negocios, más obreros necesita el capitalista y más caro se vende el obrero” (Marx)

Efectivamente, Karl Marx establece la fórmula del éxito del capitalismo. Esto es: la confluencia de intereses entre el empresariado y los trabajadores:

“El interés del capitalista y del obrero es, por consiguiente, el mismo, afirman los burgueses y sus economistas. En efecto, el obrero perece si el capital no le da empleo. El capital perece si no explota la fuerza de trabajo, y, para explotarla, tiene que comprarla. Cuanto más velozmente crece el capital destinado a la producción, el capital productivo, y, por consiguiente, cuanto más próspera es la industria, cuanto más se enriquece la burguesía, cuanto mejor marchan los negocios, más obreros necesita el capitalista y más caro se vende el obrero.

Por consiguiente, la condición imprescindible para que la situación del obrero sea tolerable es que crezca con la mayor rapidez posible el capital productivo.” (“Trabajo asalariado y capital”, 1849)

 

Y, de esto da nueva evidencia la economía del Japón, la tercera potencia económica del mundo:

<<La tasa de desempleo ha sido del 2,8 % desde junio de 2017, pero descendió algunas centésimas entre agosto y octubre, por lo que se prevé un aumento de los salarios. Se espera una ampliación del consumo individual si logra aprobarse una subida salarial del 3 % en las negociaciones de la ofensiva de primavera.>> (“Perspectivas para la economía japonesa en 2018”, 15-01-18)

 

Noticia que concuerda con esta otra dando cuenta de cómo la suerte de los empresarios depende de la de los trabajadores y viceversa:

<< El año pasado 114 compañías niponas se vieron obligadas a cesar sus actividades por falta de trabajadores, un 44 por ciento más que en 2016 y la mayor cifra del último lustro, según datos de la consultora Teikoku Data Bank.>> (“Japón busca atraer a más extranjeros poco cualificados ante la escasez laboral”, 12-04-18)

En suma, Karl Marx acertó al afirmar que empresarios y trabajadores van en el mismo barco. Sería bueno que nuestros marxistas habituales leyeran y sopesaran el pensamiento de su máximo conductor ideológico. Y no se limiten a repetir consignas trilladas.

En el mundo real ocurre que al bajar la oferta de trabajo frente a su demanda se presionan al alza los salarios. Lo que visto desde otro ángulo, disminuye el grado de “explotación” de la clase obrera. Un hecho que trae su moraleja:

Si quieres que mejoren los salarios de los trabajadores procura que se enriquezcan los empresarios y aumente la inversión.

Una pauta definitiva que debería ser tomada en cuenta por los gobiernos y los sindicatos obreros.

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