La economía socialista de Cuba se sostiene parasitada de la economía del “imperio”, de los EEUU. ¿Cómo se puede entender esto?

Por Walter Reynaga Vásquez—

<<Así pues, las remesas constituyen el principal activo financiero de la economía cubana no solo en volumen, respecto de sectores como el turístico, la minería, el azucarero o del tabaco, sino que suponen el 50,8 % de ingresos de la población cubana.

De hecho, los ingresos totales de remesas tienen más peso en la economía de la isla que el “intercambio comercial conjunto de Cuba con China y Venezuela”, apuntó Morales.

Esta dependencia económica de las remesas crea un “nivel de vulnerabilidad” que el Gobierno cubano “no puede controlar”.>> (Cubanos en EEUU enviaron 57 269 millones de dólares a la isla en once años)

¿Qué cosa puede ser más absurda y grotesca que la situación de la economía socialista, pretendida como algo superior al capitalismo (al que reemplazaría revolucionariamente) sobreviviendo parasitada de la economía capitalista?

¿No debería, la economía racionalmente planificada, la socialista, para bien de la humanidad y su prosperidad estar dando lecciones de eficiencia y logros a la economía capitalista asentada en la anarquía del libre mercado?

¿Dónde quedó la dignidad del revolucionario, sobreviviendo de las dadivosas remesas que salen del “imperio”? Aquel que en concepto del Che Guevara significa “la más alta dignidad humana”.

Lo cierto es que la experiencia socialista de la humanidad en el siglo XX y lo que va del presente, deja una amarga enseñanza, la de un error histórico buscado con sacrificio por gente de buena voluntad que deriva en un grotesco y trágico resultado. El mismo que paradójicamente aún llama a muchos a ilusionarse “en procura de un mundo mejor”. Aunque la amarga situación del pueblo venezolano, con su economía derruida por el socialismo, y al borde de la hambruna, está llamando a la sensatez.

El sufrimiento que el socialismo le ha traído a la humanidad, por obra de sus expresiones marxistas y nazifascistas, no tiene parangón en la época moderna.

Y el caso del Vietnam constituye una de sus más amargas manifestaciones y experiencias. Una verdadera tragedia griega.. La del pueblo y liderazgo del Vietnam que luego de vencer en guerra al “imperio” sobre la base del sacrificio de su población, ya vencedor e instalado el sistema socialista en el país, a regañadientes se ve obligado a aceptar la necesidad del retorno al capitalismo que habían repudiado y rechazado con sacrificio, por un mínimo sentido de supervivencia. Los capos del gobierno comunista de este país no pudieron ver más alternativa que esta, y razonablemente, luego de sufrir en carne propia el fracaso y la inutilidad de la economía en manos del estado. Más aún al ver el éxito de su vecino, la China, empeñado en abrir su economía al mundo capitalista, al punto de ofrecer a las empresas transnacionales burguesas del planeta todo género de facilidades y garantías, como la libre remisión de sus ganancias, y tasas impositivas menores que las correspondientes a las empresas chinas.

En suma, ¿qué ha llevado al socialismo a tener que sobrevivir parasitado del capitalismo? No otra cosa que su extrema irracionalidad estructural. Lo absurdo de tener la economía en manos del gobierno, marginando la voluntad de la población, menospreciando su inteligencia.

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