Hechos y desechos de una simpática ideología perversa cuyas consecuencias funestas no terminan de asombrar

De su obra en Bolivia también podemos armar un relato similar, y con iguales consecuencias –al vivido en Venezuela por obra del socialismo–. Desde cuando la idea socialista cobra hegemonía entre las clases ilustradas, obnubiladas en su ingenuidad por la propaganda soviética y los espectaculares logros de la Alemania nazi fascista. Ideología que genera el punto de quiebre histórico de la Revolución de 1952. A partir del que el socialismo se impone en el país nacionalizando la empresa privada minera boliviana a la vez que genera un amplio sector de empresas estatales. Para entonces se sabía que el 70% del sector moderno de la economía estaba en manos del estado. Línea que continúan las dictaduras militares, derechistas e izquierdistas.

Un proceso sostenido, matizado en algo por la época “neoliberal” administrada por gobernantes también socialistas, que termina frenando las posibilidades de desarrollo del país y su avance hacia la modernidad. Bolivia, a despecho de sus enormes riquezas naturales y discursos exitistas de Evo Morales sigue siendo hoy el país más atrasado y pobre de Sudamérica.

Fue que elegimos mal. desidimos que el estado y los políticos serían los actores centrales del desarrollo ansiado del país. Y, equivocamos el camino, de cabo a rabo. Mientras tanto países más pobres que el nuestro, entonces, asumían la ruta de la economía moderna de mercado para alcanzar en unas 3 décadas niveles de desarrollo espectaculares hasta ser hoy emporios de riqueza en los mejores niveles planetarios. ¡LA TARREAMOS! hubiera dicho mi abuelita Alejandra (en quechua).

Pero, esto no es lo peor, porque ocurre que no aprendemos. Ya que no contentos con la frustración y el fracaso, ahora estamos empeñados en llevar nuestro socialismo a la perfección, siguiendo el ejemplo de Cuba y Venezuela… ¡QUÉ NOS PASA…!!

¿Absurdo, o mala fe?

Resultado de imagen para venezuela pobrea y hambrienta

“Cómo el socialismo destruyó completamente la economía venezolana en dos tiempos”

(Extractado de: PanamPost)

<< Venezuela llegó a ser una modesta economía desarrollada entre mediados de los 50 y finales de los 60 del siglo pasado –con zonas y sectores rezagados– el desarrollo empezó en un “milagro económico” de sostenido y diversificado crecimiento –e inserción competitiva internacional– con deficiencias institucionales pendientes jamás resueltas.

[…]

Golpes de Estado. Agitaciones del socialismo revolucionario. Juntas militares. Y finalmente una zurda democracia que cambió alternancia ideológica por recirculación cogobernante de partidos indistinguibles. El socialismo moderado destruyó competitividad y apertura. Bases del crecimiento y prosperidad.

En tres décadas destruyó: Moneda fuerte. Competitividad productiva. E inserción competitiva en la economía global. Despilfarros populistas sucesivos de bonanzas petroleras enmascaraban efectos destructivos del socialismo moderado.

[…]

Monopolios industriales gubernamentales de acero y aluminio. Transformar  concesionarias petroleras foráneas  –y locales privadas– en monopolio estatal centralizado. Monopolio gubernamental de electricidad y telefonía. Fueron planes del desarrollismo militarista en los 50. Quedaron en el papel.

Se materializaron con el desarrollo hacia adentro de la democracia. La Venezuela democrática se hizo crónicamente dependiente de exportaciones petroleras limitadas. Que presionaban cíclicamente  un gasto público que se expandía con altos precios petroleros. Y cubría gasto corriente con endeudamiento al bajar los precios.

[…]

Pero una economía petrolera empobrecida con  socialismo y proteccionismo financiaría sus déficits con devaluaciones inflacionarias. Y el camino quedó abierto al socialismo radical que destruyó completamente Venezuela.

[…]

Pasamos del país recién desarrollado con uno de los mayores ingresos per cápita del mundo. Al 80 % de pobreza, 50 % de pobreza extrema, la mayor hiperinflación del mundo, y un PIB per cápita que –en términos reales– cayó a niveles de los años 40 del siglo pasado –o incluso más atrás– , pero en los 40 Venezuela crecía.>>