Hazañas de organización civil comercial que parecen darle la razón a la tesis libertaria: El estado está por demás…

Por WALTER REYNAGA VASQUEZ//

El estado, antes que ayudar estaría perjudicando la actividad productiva de la gente. La política y el estado serían fuente de muchos de los males que viene padeciendo la humanidad siglo tras siglo, tales como las guerras, la apropiación indebida de la producción social mediante la corrupción en el poder político, la formación de monopolios, el sometimiento de la gente en desmedro de su libertad y dignidad y mucho más. Es la tesis de la corriente ideológica libertaria asentada en la escuela de economía austriaca, con antecedentes notables incluso en las postrimerías de la Edad Media.

Qué tenemos aquí, qué implica la noticia que ha inspirado estos comentarios (“Un fondo de inversión quiere encontrar a los ‘nuevos Einsteins”, Steve Lohr). Veamos:

  1. Que la gente de la iniciativa, los del Fondo Pionner, busca la igualdad dando oportunidades a quienes viviendo en países atrasados y pobres o perteneciendo a familias pobres en países desarrollados están lejos de tener la ocasión de aplicar su talento para su provecho y el provecho de la humanidad. Dicen haber constatado (en la línea del filósofo Descartes) que el talento está mucho mejor distribuido entre pueblos, razas, familias e individuos que las oportunidades de su realización. Y es cierto.

  2. Que para dar curso de realización a este tipo de brillantes ideas en bien de la gente no se requiere del concurso de la autoridad política. Es más, que son ideas que surgen y se aplican lejos del estado, en los ámbitos de la sociedad civil y el mercado. Los escenarios propios de la libertad humana.

  3. Que las buenas ideas buscadas no se limitan a los asuntos tecnológicos o empresariales, sino también a los asuntos más humanos. Una estrategia necesaria y oportuna ante el creciente desfase entre las ciencias y tecnologías físicas y las ciencias referidas a las cosas humanas. La física y sus derivaciones tecnológicas vienen desarrollando a ritmos cada vez más acelerados, mientras que las ciencias de lo humano parecen estar estancadas. No se ve  nada significativo como desarrollo del conocimiento de la política, la economía, la convivencia social, el sentido de la existencia humana, la felicidad… Asuntos en los que seguimos arrastrando manifestaciones ideológicas lanzadas a título de ciencia en los siglos pasados.  Un desfase que no podemos dejar de atender a riesgo de encontrarnos con graves problemas en la medida en que la capacidad de acción acrecentada por la tecnología nos lleve a hechos fatales protagonizados por grupos fundamentalistas cargados de odio como de recursos tecnológicos al servicio de ideas y afanes propios de tiempos primitivos. Gente como el tristemente afamado Estado Islámico.

<<Es probable que muchas de las propuestas que sean enviadas a Pioneer se enfoquen en ideas tecnológicas y nuevos emprendimientos. Pero Pioneer busca innovadores en general. Por eso ha dispuesto que sus asesores actúen como mentores en línea o en persona en nueve categorías, incluidas las artes y las humanidades, la diversidad, la economía, la música y la filosofía. Y están buscando a más asesores.>> (Ibid.)

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