Evo y linera ¿neoliberales y socialistas? Opositores quieren salvar la ideología socialista pintando de neoliberalismo al régimen masista

Por WALTER REYNAGA V. — /

Reymi Ferreira (actual Ministro de Defensa), Jessica Echevarría, René Joaquino, José Antonio Aruquipa… y muchos otros, antes neoliberales y ahora socialistas, han dado pretexto para calificar al régimen de “neoliberal”. Habiéndose puesto en evidencia el oportunismo y “pasapasismo” del Ministro Ferreira nuestros líderes de oposición aprovechan la ocasión para sacar a relucir su casta socialista.

Así el diputado Rodríguez, decía en Panamericana, que los del MAS son lobos vestidos de corderitos, neoliberales vestidos de socialistas. Con lo que intentan lavarle la cara a la ideología socialista desligándola de los atropellos y corrupción del régimen socialista de Evo Morales.

La propaganda populista ha convertido la palabra “neoliberal” en sinónimo de maldad, de enemigo de los pobres y los pueblos, de perverso “vendepatria”, etc. A la vez que  ponen al socialismo de bendito y naturalmente bueno, patriota y justo.

Llamar neoliberal a alguien equivale a descalificarlo y anular su dignidad como el valor de su palabra. Una palabreja que se usa con gran elasticidad para chantarle a cualquiera. Para esto es que sirve mantener el contenido del término en la imprecisión, como dice Juan Ramón Rallo en: “¿Es el neoliberalismo la raíz de todos nuestros problemas?”

<<Tras revisar 148 ensayos académicos, los politólogos Taylor Boas y Jordan Gans-Morse llegaron a la conclusión de que el término “neoliberalismo” suele emplearse mucho por parte de los teóricos contrarios a los mercados libres pero casi nunca aparece definido como tal: “El significado de neoliberalismo jamás se debate y a menudo ni siquiera se lo define.>>

 

Pero, ¿qué es realmente el neoliberalismo?

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Lo aclara el mismo Juan Ramón Rallo:

<<…el término neoliberalismo surge en la Conferencia Walter Lippmann celebrada en París en 1938. Pero el término neoliberalismo no lo acuñan —ni aceptan— Hayek o Mises, sino el alemán Alexander Rüstow. Precisamente, Rüstow empleó el término neoliberalismo para oponerse al liberalismo clásico y como un intento de articular una tercera vía entre el capitalismo y el socialismo. Por ejemplo, en su libro El fracaso del liberalismo económico, Rüstow escribe: “Los neoliberales estamos de acuerdo con los marxistas y socialistas en que el capitalismo es imposible y necesita ser superado.>> 

<<En definitiva, las características que Monbiot imputa al neoliberalismo no encajan en absoluto con el liberalismo. De hecho, si alguna vez ha existido un pensamiento “neoliberal” éste ha sido el desarrollado a partir de las propuestas de Alexander Rüstow, en la llamada “economía social de mercado“: un programa político (regulación de la competencia, lucha contra la desigualdad, planificación industrial, aseguramiento obligatorio de los ciudadanos, educación estatalizada…)>>

Que la causa de la crisis del sistema capitalista iniciada el 2008 sea el neoliberalismo da fe de la afirmación de Juan Ramón Rallo. Puesto que el neoliberalismo no es otra cosa que “socialdemocracia”, “economía social de mercado”, “estado de bienestar…” –lo que en Bolivia equivale a “nacionalismo revolucionario”, “socialismo comunitario”, “nacionalismo”–.

 

¿Qué tiene que ver el neoliberalismo con el socialismo?

Que ambos son expresión de la misma corriente ideológica cuyo principio está en poner la economía bajo control y mando del gobierno.

El socialismo marxista es su forma más lograda nacionaliza todos los medios de producción (reemplaza la empresa privada por la estatal) a la vez que impone la planificación de la economía a cargo del gobierno marginando el mercado. Los socialismos tibios (socialdemocracia, estado de bienestar…), intervienen el mercado y nacionalizan parcialmente los medios de producción. En tanto que el neoliberalismo no es sino una forma del mismo socialismo tibio, que en definitiva no es otra cosa que economía capitalista intervenida por el estado. Y todas, formas  contrapuestas a la economía de libre mercado propia de las ideologías liberales y libertarias.

 

Entonces, ¿qué tenemos en Bolivia actualmente en el poder: socialismo y neoliberalismo o liberalismo…?

Por sí con los hechos faltara, ahí están los discursos de los Evo Morales y García Linera confirmando su identidad socialista.

El MAS sostiene el afán de someter la economía al poder político como en los mejores tiempos del “nacionalismo revolucionario” (1952), y más aún porque pretende el socialismo pleno. Hoy el estado controla, según el gobierno, más del 40% de la economía del país (la empresa estatizada), esto es más del 70% del sector moderno de la economía, mientras que el PGE equivale a más del 80% del PIB. En la misma línea el régimen mantiene una política de control de precios sobre productos y servicios básicos, salarios y otros, así como de regulación de la actividad comercial nacional e internacional, a más del acoso a la empresa privada.

En política, sostiene un proceso de desmantelamiento de las instituciones democráticas empeñado en hacerse dueño del poder por siempre, pasando por encima de leyes y principios. Ha concentrado el poder en el Ejecutivo y la persona del Presidente. Persigue y acosa a la oposición y a toda disidencia. Ha creado una gran red de medios de comunicación mientras acosa y amedrenta al periodismo… Y por si fuera poco reproduce el culto a la personalidad, típica del socialismo real, en la persona de Evo Morales. Cosas, todas estas, que no tiene otra identidad ideológica que la del “socialismo del siglo XXI”. Un modo diseñado por la oligarquía socialista cubana que combina marxismo y fascismo.

Si el gobierno del MAS mantiene en el sistema económico pautas del D.S.21060 (del gobierno “neoliberal” del MNR) y en los últimos tiempos busca atraer inversionistas extranjeros y hacer acuerdos con los empresarios privados y parece orientarse contra sus mismas consignas, como las de la idolatría de la Pachamama, es porque ningún régimen puede no tomar en cuenta pautas elementales de la economía a riesgo de destruir prontamente el aparato productivo. Tal como ha hecho el chavismo en Venezuela.

El régimen de Evo Morales, por boca de sus mismos líderes, está pasando por un “modelo de transición” en dirección al socialismo clásico pleno. Proceso en el que de tanto en tanto reculan hacia modos socialdemócratas ante la rebelde realidad de la economía, reacia a acomodarse a los caprichos del poder.

Luego, si el neoliberalismo, según sus mismos fundadores, no es otra cosa que una variante del socialismo tibio, tenemos que el gobierno del MAS es socialista con toques neoliberales, empeñado hacia el socialismo duro y crudo. Regímenes contrarios al libre mercado como opuestos al liberalismo y el libertarianismo.

 

El neoliberalismo, presentado como liberalismo o libertarianismo, no es más que un muñeco de paja

<<La crisis económica actual no es fruto del libre mercado, sino de los privilegios que el Estado otorga a los bancos privados. El problema reside, pues, en la manipulación del crédito orquestada por los bancos centrales (monopolios estatales de la emisión de dinero) y en las promesas estatales de rescate indiscriminado del sistema financiero. Si queremos denominar “neoliberalismo” a ese intervencionismo estatal a favor de la gran banca, entonces el neoliberalismo sí es culpable de la crisis financiera; pero nótese que en este caso el neoliberalismo se opone frontalmente al liberalismo…>>

(Cit. todas, RALLO, Juan Ramón: “¿Es el neoliberalismo la raíz de todos nuestros males?”, Libre Mercado, 10-05-2016).

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