¿Es posible evitar la intervención armada en Venezuela para rescatar a su pueblo del sufrimiento impuesto por el régimen socialista? Parece que no

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Porque ya en conciencia de la ineludible necesidad de frenar la perversa política de Maduro, los gobiernos de los EEUU, Europa y América Latina no han de parar hasta ver cumplido el objetivo. ¿Podría ser de otra manera? No. A menos que medidas aún más drásticas contra la dictadura socialista, como prohibir el comercio del petróleo venezolano en los EEUU… den resultados satisfactorios.

La opinión pública de los EEUU, Europa y América Latina ha tomado ya plena conciencia de la urgente necesidad de intervenir en la desastrosa situación generada por el gobierno socialista en Venezuela, y evitar que su pueblo sea sumido en un infierno de padecimientos como no ha sucedido jamás en la región.

Se han ensayado y puesto en práctica ya varias formas de presión sobre sus gobernantes. Las que aun siendo cada vez más extremas no parecen haber conmovido la voluntad de estos, sea por su empecinamiento ideológico, el temor de verse ante la justicia y perder las fortunas amasadas en el poder, o porque ya no pueden zafarse del control de los verdaderos dueños del proyecto totalitario llamado “socialismo del siglo XXI”: el régimen cubano y los capos del narcotráfico. Hablamos de un régimen cuyo único sustento está en las FFAA, ya zafadas de la ley.

Lo que marca un escenario que va cerrando opciones de salida reduciendo las posibilidades a una sola, la intervención armada de una fuerza multinacional.

Extremo que parece hacerse viable legalmente de contar con la solicitud del gobierno de Venezuela. Un gobierno a ser constituido por la Asamblea Nacional, en su condición de la única autoridad legítima vigente en este país. Estrategia propuesta por el economista Ricardo Hausmann, que El 2 de enero publicó un artículo titulado: “El día D para Venezuela”, en el que se puede leer:

<<La crisis de Venezuela está pasando, inexorablemente, de ser catastrófica a ser inimaginable. El nivel de miseria, sufrimiento humano y destrucción ha llegado a un punto en que la comunidad internacional debe repensar cómo puede ayudar.  Si se trata de soluciones, por qué no considerar la siguiente: la Asamblea Nacional podría destituir a Maduro […], nombraría de forma constitucional a un nuevo gobierno, el que a su vez podría solicitar asistencia militar a una coalición de países amigos, entre ellos, latinoamericanos, norteamericanos y europeos.[…] De acuerdo al derecho internacional, nada de esto requeriría la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (que Rusia y China podrían vetar), puesto que la fuerza militar sería invitada por un gobierno legítimo en busca de apoyo para defender la constitución de su país.>> (Cit. en: Medina, Oscar: “Locura o sensatez: ¿una intervención militar es la solución para Venezuela?”, Yahoo, 10-02-18).

Más aun cuando, como declara la líder de la organización política Vente Venezuela, María Corina Machado:

<<“Desde hace mucho tiempo yo he insistido en que el proyecto de poder que existe en Venezuela tiene tres características: es totalitario y criminal; es un proyecto trasnacional en el sentido de que hay apoyos de fuerzas internacionales actuando en el país; y en tercer lugar, tiene la intención de expandirse usando a Venezuela como centro de operaciones”.

Y  como dice Oscar Medina, que el dominio socialista de Venezuela significa una:

<<…fuente de negocios oscuros para infiltrar y tomar control de otros países en América Latina. Lograr la erradicación de un sistema de mafias en nuestro país indiscutiblemente requiere el apoyo de las fuerzas democráticas internacionales.>>

“Locura o sensatez: ¿una intervención militar es la solución para Venezuela?”

(Extractado de: Yahoo)

<<Hausmann, a quien Maduro calificó en 2016 como “el principal promotor de la guerra financiera contra Venezuela”, accedió a hacer algunos comentarios sobre su posición: “El rol de los intelectuales es plantear los problemas de la realidad y hacer pensable cosas que eran impensables. Creo que cuando mi artículo salió las propuestas eran impensables, pero a medida que la situación en el país se deteriora y la dictadura de Maduro se hace más obvia y evidente, una dictadura que no solamente viola grotescamente los derechos políticos sino que además mata de hambre a su gente, en ese contexto, los países se encuentran con opciones cada vez más reducidas y muy poco apetecibles, muy poco gratas. Pero lo que pasa es que la realidad es aun peor. Y poner estas opciones sobre la mesa crea oportunidades de acción y afecta las decisiones de los países a la hora en que quieran ayudar a los venezolanos”.

Las medidas que de manera progresiva se han ido aplicando contra miembros del equipo de Maduro, a juicio de Hausmann no arrojarán resultados con la rapidez que amerita la situación: “El gobierno americano probablemente imponga unas sanciones en materia petrolera, pero lo que ha destruido a Venezuela no son las sanciones sino el manejo desastroso de la economía. Por eso lo que he propuesto es una alternativa distinta que pueda generar un cambio con mayor celeridad”.

Lo que ha dejado sobre la mesa es una intervención militar, justificada –según explica- por el papel asumido por los uniformados de su país: “En primer lugar, se trata de un gobierno venezolano nombrado por la Asamblea Nacional que pediría la asistencia militar para hacer valer sus decisiones frente a una Fuerza Armada Nacional que ha decidido violar su juramento y desconocer la Constitución. La idea sería que ese nuevo gobierno pueda contar con una asistencia militar que permita que se cumplan sus decisiones. Porque el problema de Venezuela es que hay una Asamblea Nacional a la que todo el mundo reconoce pero a la cual la Fuerza Armada no reconoce. Por eso la AN nombró a un Tribunal Supremo pero como las Fuerzas Armadas no lo reconocieron entonces esas personas tuvieron que escapar del país. Eso ocurre porque en Venezuela el poder no emana del voto sino de las Fuerzas Armadas que usurparon al pueblo”.>>