¿Es la acumulación de riqueza en pocas manos un problema real para la economía y la sociedad humana?

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Por Walter Reynaga Vásquez//…

Así se suele entender, que la desigualdad extrema de ingresos y patrimonio constituye un serio problema. Una visión sostenida especialmente desde la tradición marxista, y remozada de tanto en tanto por gente como Thomas Piketty (“El capital en el siglo XXI”, 2014). Donde se da a entender que la acumulación creciente de riqueza en pocas manos constituye un problema serio para la supervivencia del mismo sistema capitalista. Aunque la crítica de sus pares ha encontrado que el trabajo de Piketty adolece de deficiencias de concepto y método así como de correspondencia con la realidad, queda en el ambiente la idea de que la desigualdad creciente por la gran acumulación de riqueza por los archimillonarios es un muy grave problema. Pero, veamos hasta qué punto puede esto ser cierto.

 

1.

Los sistemas económicos necesitan ahorrar y acumular riqueza para destinar recursos a la necesaria inversión de sostenimiento y desarrollo del aparato productivo. Y esto es así tanto en los sistemas capitalistas como en los socialistas. En el capitalismo la función de ahorrar la cumplen determinadas personas cuyos ingresos superan sus gastos, mientras que la inversión está a cargo de los empresarios, que para tal fin suelen tomar los ahorros ajenos como los propios. En tanto que en las economías socialistas estas funciones están concentradas en manos del gobierno y la tecnoburocracia que la acompaña. De cualquier modo un sistema económico tiene que ahorrar e invertir.

En las economías de mercado y empresa privada, un pequeño grupo de empresarios ha logrado acumular una gran riqueza expresada principalmente en el valor de sus empresas.  Y en niveles tales, que los ha hecho “hipermillonarios”, mientras las masas populares se mantienen dentro de economías modestas. En tanto que en el socialismo la acumulación de riqueza se da en el estado. Aunque en la práctica tal riqueza queda en manos de las élites en el poder y a su disposición, no de modo franco y legal, sino oculto en el marco de la corrupción. Lo que les permite labrar fortunas desde sus funciones de gobierno mientras las masas populares son mantenidas en la pobreza.

Pero, ¿en cuál de estos dos sistemas económicos se dan de mejor manera las funciones de ahorro e inversión? La realidad indica que bajo el capitalismo, donde sin alcanzar resultados ideales van mucho mejor que en los regímenes socialistas. Donde la economía en manos del gobierno presenta graves deficiencias de racionalidad tanto en el ahorro como en la inversión, al punto de haberlas convertido en factores determinantes de su fracaso.

¿Están mejor las masas populares en los países socialistas o en los capitalistas? La realidad muestra sin lugar a dudas que las masas populares tienen mejores ingresos y viven mejor en los países capitalistas que en los socialistas. Lo que explica la fuga sostenida de los trabajadores hacia los países capitalistas.

Entonces, por aquí no encontramos que la acumulación capitalista de riqueza en pocas manos sea un problema. Y sí, bajo régimen socialista.

 

2.

¿Marca la desigualdad entre los “hipermillonarios” y las masas sociales una similar diferencia de consumo y disfrute de bienes, esto es, de nivel de vida? No. Porque la capacidad humana de uso y disfrute de los bienes… tiene sus límites. Y estos límites están en torno a lo que puede alcanzar la clase media alta en los países ricos. Por mucha que sea su fortuna, los “archihipermillonarios” no podrán superar estos límites naturales. Así, Jeff Bezos no podría consumir todo su patrimonio (150 mil millones de dólares) ni gastando por día cuatro millones de dólares durante 100 años. Así, en los países capitalistas desarrollados los trabajadores alcanzan niveles de vida que no están muy lejos del de los supermillonarios.

Aquí tampoco se ve un problema que tenga que afligir a la sociedad humana.

 

3.

Comparar el ingreso del grupo de “hipermillonarios” con el de las masas de pobres del mundo interpela y conmueve la conciencia, al constatar que centenares de millones de personas no logran tres dólares de ingreso por día mientras los grandes millonarios obtienen centenares de miles.

Diferencia abismal, inaceptable, que sin embargo no se puede atribuir al sistema capitalista, siendo que la gran mayoría de la pobreza en el mundo está en países que permanecen bajo regímenes precapitalistas o socialistas. Por lo que sus condiciones de pobreza se deben justamente a esta condición estructural, a no haber arribado aún al capitalismo.

Entonces, la inaceptable diferencia de ingresos entre los millonarios y los pobres tampoco es un problema generado por el capitalismo. Menos aún si tomamos en cuenta que estos empresarios multimillonarios tienen la potencialidad de llevar desarrollo a los países pobres y atrasados. Sí, precisamente tal y como viene ocurriendo con la China… País, antes socialista, que de este modo ha logrado sacar de la pobreza a más de 800 millones de sus habitantes.

 

4.

Con todo, el espíritu humano se resiente al ver abismales diferencias entre los individuos de su misma especie. Y más aún en estos tiempos de globalización que van tomando conciencia de la pertenencia del hombre a una misma especie por encima de las diferencias raciales y culturales. Lo que se refleja en el habitual repudio a la servidumbre y la esclavitud, así como a la coexistencia de la extrema pobreza y carencia junto a la extrema riqueza y el hartazgo. Lo que da cuenta de que gente como Bill Gates hubiera reconocido que el estado debería cobrarle más impuestos, así como el afán de muchos por compartir su fortuna con los más desvalidos sosteniendo programas de ayuda por todo el mundo:

<<Hasta el propio magnate Bill Gates reconoció a comienzos de año que el sistema impositivo de Estados Unidos -donde viven siete de los diez hombres más ricos del mundo-, es demasiado benévolo con él.

“Yo pagué 10.000 millones de dólares en impuestos, más que ninguna otra persona en Estados Unidos. Pero el gobierno debería exigir que la gente como yo pague impuestos significativamente más altos”, dijo Gates.>> (Rubén Guillemi:Los hipermillonarios, un fenómeno que irrita incluso a los más ricos, Lanacion.com, agosto 2018).

Jeff Bezos, Bill Gates, Warren Buffett, Amancio Ortega, Mark Zuckerberg, Carlos Slim, Bernard Arnault y Larry Ellison

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