El precario sentido de responsabilidad de los ideólogos izquierdistas y su vacío programático

Walter Reynaga V…

Peste antonina - Wikipedia, la enciclopedia libre

Ignacio Ramonet, a tiempo de compartirnos su visión apocalíptica del momento que vive la humanidad con la pandemia a cuestas, aprovecha la ocasión para continuar con su trabajo, seguir hinchando por el socialismo y su anti capitalismo visceral. Lo que hace, como es habitual entre los populistas de izquierda, sin dar argumento alguno ni razón de sus afirmaciones, y sin perjuicio alguno de estropear la lógica como los datos que dan cuenta de la realidad.

1.

Tercero, porque personalidades visionarias – Rosa Luxemburg, Gandhi, Fidel Castro, Hans Jonas, Ivan Illich, Jürgen Habermas- avisaron, desde hace tiempo, que el saqueo y el pillaje del medio ambiente podrían tener consecuencias sanitarias nefastas. (Ramonet, Ignacio: “La pandemia y el sistema mundo”, 28-04-20)

Dice Ramonet: “el saqueo y el pillaje del medio ambiente”. Qué quiere decir con esto. Veamos, de sus habituales afanes y el contexto de la frase se puede entender que se refiere a la actividad productiva moderna, capitalista. A la que atribuye el surgimiento del corona virus de la pandemia.

El ideólogo populista francés olvida que las pestes como la del Covid-19 no son cosa exclusiva de los tiempos modernos. Sino parte de los males que viene acosando a la humanidad desde los primeros tiempos. Tales como la Peste de Atenas (siglo V antes de nuestra era). La Peste Antonina en Roma (siglo II). La  Peste Justiniana en el Imperio Romano de Oriente abarcando Europa, Asía y África (siglos VI al VIII). La Peste Bubónica de la Europa medieval (siglo XIV). Etc.

Males provocados por microorganismos mutados desde otros inofensivos, que nada tuvo que ver con la actividad productiva capitalista ni impacto global alguno sobre la vida o el sistema ecológico del planeta, por la escasa capacidad de acción de la especie humana anterior a la era indusrial.

2.

« No queremos volver a la normalidad, porque la normalidad es el problema. » La ‘normalidad’ nos trajo la pandemia…(Ibid.)

Así, ya identificado el culpable (el capitalismo), insiste en la necesidad de repudiarlo: “La ‘normalidad’ nos trajo la pandemia…” Lo que hace para luego empezar a predicar la promesa revolucionaria populista. Hasta donde se ve, no más que una difusa idea de un mundo mejor y una humanidad ideal, según sus antojadizas pautas.

3.

Esta traumática experiencia debe ser utilizada para reformular el contrato social y avanzar hacia más altos niveles de solidaridad comunitaria y mayor integración social. En todo el planeta, muchas voces reclaman ahora unas instituciones económicas y políticas más redistributivas, más feministas y una mayor preocupación por los marginados sociales, las minorías discriminadas, los pobres y los ancianos. Cualquier respuesta post-pandémica debería apoyarse, como sugiere Edgar Morin, en « los principios de una economía verdaderamente regenerativa, basada en el cuidado y la reparación ». (Ibid.)

Un trillado discurso que la izquierda vienen repitiendo en cuanto espacio les dan utilizando rótulos como: “otra globalización es posible”, “otro mundo es posible”, “socialismo o barbarie”, “luchando por horizontes de un mundo basado en la justicia social.”, “suma qamaña”, etc. Frases carentes de contenido que en los mejores casos no son más que expresiones de buenas intenciones y deseos loables para con la humanidad. Que se postulan sin referencia alguna al cómo lograr tales ideales, salvo el término “socialismo” que nos remite al sistema impuesto sobre una buena parte del mundo a partir de Rusia (1917), de funestos resultados para la humanidad.

Lo cierto es que el populismo de izquierdas no tiene nada que ofrecer que no sea el “modo de producción” (Karl Marx) socialista, fracasado en todas sus experiencias en el planeta, sin excepción alguna. Para colmo, según se ve, estos genios de la izquierda global no advierten siquiera la magnitud del asunto. Esto es, que una alternativa al capitalismo tiene que ser y tener la consistencia de un “modo de producción”. ¿Fue que olvidaron a su profeta mayor, o nunca lo leyeron…?

Tampoco advierte su carencia de teoría social. La sarta de consignas y pareceres acomodaticios no implica ni teoría ni propuesta alternativa de sociedad. Y sin teoría no podrán ni pergeñar un planteamiento consistente. Tal como efectivamente está sucediendo. La miseria es tal, que ni aún retornando y apegándose a la letra de las tesis marxistas lograrían otra cosa que el viejo y raído modo de producción socialista aplicado ya por los Lenin, Stalin, Mao, Castro, Pol Pot…Tal como se puede ver con el “socialismo del siglo XXI”, su más reciente tentativa que da evidencia de estar yendo de mal en peor.

4.

Muchos expertos consideran que Islandia y Nueva Zelanda, junto con Corea del Sur, son las naciones que mejor han enfrentado la pandemia. Pero hay que añadir el caso de Venezuela. Aunque los medios dominantes internacionales se nieguen a admitirlo, el presidente Nicolás Maduro ha sido, en Suramérica, el líder que más pronto entendió cómo actuar drásticamente frente al patógeno. (Ibid.):

Comentario que revela hasta dónde puede llegar el sentido servil de Ignacio Ramonet al servicio del funesto “socialismo del siglo XXI” y sus crueles dictadores. Tal como se puede advertir de la propaganda que le hace a Nicolás Maduro. Al que le atribuye eficiencias y capacidades que este no ha demostrado sino es para reprimir y contener al hambriento pueblo ademas de cumplir las disposiciones saqueadoras de la dictadura cubana.

5.

Algunos dirigentes ya sienten subir la furia popular… Y después de haber adoptado y defendido durante muchos años el modelo neoliberal, están tomando conciencia de los errores garrafales del neoliberalismo, tanto políticos y sociales como económicos, científicos, administrativos… Ahora esos políticos están prometiendo a sus ciudadanos que, una vez vencida la pandemia, todo se va a enmendar para construir una suerte de ‘sociedad justa’. Proponen un nuevo modelo definitivamente más justo, más ecológico, más feminista, más democrático, más social, menos desigual… Seguramente, acuciados por la situación, lo piensan sinceramente. (Ibid.).

Decir que “Seguramente, acuciados por la situación, lo piensan sinceramente”, es confesar el desierto de ideas que  define al ideólogo. El mismo que no tiene otra opción que echarle la carga, su carga, a las espaldas de las masas que sin embargo él pretende orientar.

Si de algo carecen los ideólogos izquierdistas de estos tiempos es de sentido de responsabilidad ¡Diablo… para quién trabajas!

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