El interés privado se impone sobre el colectivo. Es más fuerte. Lo indica la prosperidad de la corrupción en el gobierno y la administración pública

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Con cualquier bandera ideológica, identidad racial, étnica, regional o cultura la corrupción atrapa en sus prometedoras redes a los políticos y administradores del estado, en sus niveles centrales como en los autónomos.

Y es que en el fondo, la razón definitiva, está en que el interés privado es más fuerte que el colectivo y termina subordinándolo, pasando por encima de los discursos ideológicos de solidaridad, servicio a la comunidad, la patria, etc.

Esto explica el auge de la corrupción bajo el socialismo, en la medida en que más recursos y medios se ponen en manos del estado.

Fue la corrupción, junto a otros factores propios de la irracionalidad de la economía planificada por el poder político, la que terminó de hundir al régimen que prometía una gloriosa nueva era para la humanidad, a partir de la URSS.

No podía haber sido otro el resultado, puesto que la naturaleza de la humanidad implica la mayor gravitación del interés individual, antes que el del colectivo. Se dirá que sin embargo los padres de familia  son solidarios con su prole al punto de sacrificar sus intereses individuales en provecho de la colectividad familiar. Lo que es cierto. Pero, ocurre que en el seno familiar rigen fuerzas genéticas que ya no tienen lugar en ámbitos más allá de la familia. Aunque en los discursos los capos en el poder asumen poses paternales, lo real es que no lo son. De este modo, sus proclamas habituales de servicio… suelen ser más pantalla para ocultar sus verdaderas mezquinas intenciones.

“Obras mal hechas y corrupción, los males que arrastran los alcaldes”

(Extractado de: Los Tiempos)

<<“El Bombón” (Manfred) ya robaba, pero por lo menos hacía. Luego, los que entraron robaron más, porque comenzó la bonanza económica, pero lastimosamente dejaron de hacer. Se olvidaron que deben entrar a hacer gestión”, indicó una vecina, Reina Gómez. De igual modo, entre las impresiones están las que señalan que quienes ingresan al poder deben tener un mínimo de formación.>>