Dos cosas son de destacar para explicar el formidable éxito de Singapur

Por Walter Reynaga Vásquez/…

Resultado de imagen para Lee Kuan yew

1. <<Singapur fue uno de los pocos países que daba la bienvenida a los inversores extranjeros quienes empezaron a construir fábricas y tenían toda la libertad para producir sin ningún tipo de intervención del Gobierno. Asimismo, las compañías extranjeras fueron seducidas con los bajos impuestos del país y con mano de obra barata y cualificada.>>

2. <<El moderno Singapur fue fundado en 1819 por el británico Thomas Stamford Raffles>> (Infórmate Perú: “Descubre cómo hizo Singapur para acabar con la delincuencia y la corrupción”, 08-06-18)

El gobernador Raffles, de ideología liberal, puso sus ideas de libre comercio y empresa privada por delante en la organización del país. Y lo hizo con tal ímpetu y resultados exitosos que sentó las bases de una tradición que cristalizó en cultura en este singular país. Es en el marco de esta tradición que llevan al poder a Lee Kuan Yew y este logra establecer su política de lucha contra la corrupción y el crimen, la acentuación de la línea de libre mercado y empresa privada sin perjuicio de fundar también exitosas empresas estatales.

Un poco de teoría. Las condiciones estructurales de una sociedad están en: a) lo fundamental de su sistema de organización social, legislada y no legislada; y, b) su tradición cultural e institucionalidad inherente.

Singapur es fruto de la tradición de libre mercado, establecida en el marco del colonialismo inglés, de base capitalista. De ahí los valores de su líder Lee Kuan Yew y equipo gobernante , como su capacidad para alcanzar los objetivos de buen gobierno.

Los bolivianos estamos en otra realidad, producto de otra tradición, la asentada por la colonia feudal española. Que dedicada al saqueo como actividad central es incapaz de asentar valores y formas racionales compatibles con los intereses de la sociedad. Robar no es producir. Y nadie puede justificar el saqueo en razones y valores. Por fuerza tiene que apelar a la mentira, al fraude y la impostura, peor aún, tiene que anular toda expresión de veracidad, honestidad y justicia. Esa es nuestra tradición. De ahí que, a diferencia de Singapur, aquí las autoridades encargadas de controlar y combatir la corrupción terminan asociándose a esta y a sus beneficios. Los jueces y fiscales encargados de administrar justicia, se dan a administrar injusticia. Los policías encargados de velar por la seguridad de la población se dan a tratos con los criminales. Los políticos que juran honestidad y servicio a la patria en los hechos se sirven de la patria para enriquecerse mediante la corrupción. Nuestros problemas no son pocos ni leves.

Por esto es que, lo que ha sido útil en países como Singapur, aquí puede ser contraproducente. Como las leyes y organismos de lucha contra la corrupción, las leyes de Participación Popular, las reformas educativas, las de la justicia, etc.

Pero… “A grandes males, grandes remedios”. Bolivia necesita de cambios estructurales, cambios en su sistema fundamental de organización social. Enfocados principalmente en el sistema de gobierno, que es donde están nuestros mayores males. Cambios factibles y prácticos, hechos a medida de nuestros problemas, limitaciones y posibilidades. Como los que plantea el Programa Social Libertario, políticas de reestructuración que tengan la virtud de inducir y llevar a la gente, especialmente a los políticos, a su cumplimiento por encima de sus afanes tradicionales.

Resultado de imagen para Singapur Lee Kuan yew

Lo que de ningún modo harían nuestros políticos acostumbrados a medrar en familia del poder y los recursos públicos.

Comentarios desde Facebook