China retrocede hacia el socialismo, perfeccionando el régimen fascista. Lo que anuncia mayor intervención del estado, en manos oligárquicas, sobre la economía

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Xi Jinping imita a Vladimir Putin, cuyo fuerte régimen, que da primacía a lo político sobre la actividad productiva, ha refrenado el desarrollo de la economía de mercado en Rusia, manteniendo a este país en el atraso. El PIB per cápita PPA de Rusia, al 2017, no pasa de $US.27.466, mientras Singapur muestra un PIB per cápita PPA de $US.90.000, y los EEUU, $US.59.609.

La permanencia de un caudillo en el poder por décadas tendrá por efecto la mayor concentración del poder y la ampliación de los intereses del grupo oligárquico armado en torno al Partido Comunista de la China. De gente que en función de sus privilegios podrá manipular el mercado distorsionando la competencia. Lo que terminará por dañar la racionalidad de la economía.

La China tiene aún pendiente el completar la tarea histórica de su liberación del despotismo socialista y la construcción de un moderno sistema económico de libre mercado, iniciado por Deng Xiao Ping en 1978 con su revolución agraria.

“Los chinos ante un ‘segundo Mao’: mezcla de orgullo y temor hacia Xi”

(Extractado de: Yahoo-Antonio Broto)

<< ¿Cómo ven los chinos la concentración de poder que ha culminado el presidente Xi Jinping este mes, y la posibilidad de que su mandato dure 20 años, o incluso sea vitalicio? La censura y el gran tamaño del país impiden una respuesta clara, pero ésta podría tener dos palabras contrapuestas: miedo y orgullo.

En un país sin auténtica cultura democrática y donde el pragmatismo domina todos los ideales, la visión general es la de que en sus cinco primeros años de presidencia Xi ha mejorado el nivel de vida de muchos, ha disminuido la corrupción que lo contaminaba todo, y por ello un largo gobierno no es en principio un problema.

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En realidad, lo que más preocupa a los chinos es que Xi haya echado por tierra las ideas de otro líder en general apreciado, Deng Xiaoping, quien tras la muerte de Mao, y para evitar que se repitieran errores cometidos por éste como la Revolución Cultural, construyó un régimen con poder repartido y descentralizado.

“Cuando en la Constitución de 1982 se decidió que los presidentes sólo podrían estar dos mandatos en el poder (una decisión abolida el pasado 11 de marzo) se hizo para asumir las lecciones de la Historia”, recuerda en declaraciones a Efe el estudiante Wang Qian, quien prefiere usar un seudónimo por lo delicado que es hoy en día en China opinar abiertamente sobre Xi.>>

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