China nacionalizó todo con la revolución socialista. Desde 1978 cambia hacia el capitalismo, y prohíbe por ley nacionalizar empresas extranjeras

De ser un país pobre y atrasado, y socialista, China está en vísperas de convertirse en la primera economía más grande del planeta, un país rico y altamente desarrollado.

¿Cómo lo consiguió? Nacionalizando empresas extranjeras, no.

No hizo lo que reiteradamente hicimos los bolivianos, en cuatro oportunidades históricas, la última con Evo Morales que nacionaliza las empresas del gas y el petróleo (2006).

Pero China, no por nacionalizar todos los medios de producción, instaurando el socialismo, dejó de ser el país pobre y atrasado que era (régimen entre 1949 y 1978).

Esto cambió sólo cuando, dando un giro de 90 grados, caminó en sentido contrario al socialismo. Al punto de prohibir las nacionalizaciones por Ley, y dar una serie de seguridades y ventajas a la inversión extranjera directa (IED). Ventajas, que no dio a los inversionistas internos. ¡Qué tal!

Una política que nuestros revolucionarios socialistas, nacionalistas e izquierdistas calificarían de “vendepatria”. Pero, fue así que la China empezó a desarrollar su economía, con capitales y tecnología llevada por las empresas transnacionales gringas, japonesas, alemanas…

Mientras nosotros, los bolivianos, seguimos empantanados como el país más pobre y atrasado de Sudamérica, en nuestra calidad de subcampeones de las nacionalizaciones. Afán en el que estamos muy cerca de Cuba y Venezuela, también socialistas.

“China: Inversión extranjera”

(Extractado de: SantanderTrade)

<<Riesgos de expropiación

El riesgo de expropiación es elevado. La ley prevé una compensación, pero sin dar ninguna indicación sobre su monto o el modo de calcularla. La ley china prohíbe la nacionalización de las empresas con inversión extranjera, excepto en circunstancias “especiales”, como la seguridad nacional y los obstáculos a los grandes proyectos de ingeniería civil.

Ayuda a la inversión

Formas de ayuda

Los inversores extranjeros se benefician de deducciones en el impuesto a las sociedades, de exención del impuesto sobre dividendos repatriados durante un cierto periodo y de otras ventajas fiscales. Además, entre los estímulos a la inversión extranjera directa podemos mencionar los paquetes de deducción del impuesto a la renta, de los derechos de uso de recursos y tierras, y de los impuestos a la importación/exportación, al igual que un trato prioritario para obtener servicios de infraestructura de base, autorizaciones gubernamentales simplificadas, y un apoyo financiero para las start-ups. Se puede contactar con el ministerio de Comercio (MOFCOM) para cualquier información sobre oportunidades en China.

Ámbitos privilegiados

China alienta especialmente las inversiones en el sector de la alta tecnología, las energías no contaminantes y aquellos en los que la actividad se orienta a la exportación.

Zonas francas

El gobierno creó varias zonas, acordando a cada una de ellas exenciones fiscales o incentivos fiscales para atraer inversiones extranjeras. Se trata esencialmente de 5 zonas económicas especiales y de 14 ciudades costeras. Las zonas especiales son Shezhen (en la frontera con Hong Kong), Zhuhai (cerca de Macao), Shantou, Xiamen (frente a Taiwán) y la isla de Hainan. Fueron elegidas por su completo subdesarrollo.

Las 14 ciudades costeras son Dalian (en la provincia de Liaonong), Shanghái, Ningbo, Wenzhou (en la provincia de Zhejiang), Fuzhou (en la provincia de Fujian), Guangzhou, Zhanjiang (en la provincia de Guangdong), Beihai (en la región autónoma de Guangxi Zhuang), Tianjin, Yantai, Qingdao (en la provincia de Shandong) y Lianyungang, y Nantong (en la provincia de Jiangsu). Desde hace unos pocos años, otras ciudades  consideradas costeras se benefician del mismo estatus. A diferencia de las zonas especiales, no se trataba de ciudades subdesarrolladas, sino de centros industriales claves en China. Las inversiones extranjeras permitieron mejorar la infraestructura existente y crear nueva más avanzada.>>

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